Proyecto Lily: los contratistas que leen lo que le contaste a ChatGPT
Cientos de contratistas cobran por leer conversaciones reales de ChatGPT. Los 900 millones de personas que las escriben, en su mayoría, no tienen idea.
OpenAI está contratando a cientos de personas para que lean, uno por uno, los mensajes reales que usuarios de ChatGPT escriben al chatbot, según reveló 404 Media el 14 de septiembre de 2026, con base en documentos internos filtrados y prompts reales que el medio pudo ver. No son fragmentos ni resúmenes anónimos: son conversaciones completas entre personas y la máquina, con información personal sensible incluida.
ChatGPT tiene más de 900 millones de usuarios. Muchos lo usan como terapeuta, como asistente de trabajo o como el único que responde a las tres de la mañana, y le cuentan cosas que no dirían en voz alta. Los contratistas no ven el nombre de usuario, y OpenAI dice que intenta borrar los datos personales antes de que el texto llegue a manos humanas. Pero la empresa también reconoció que información sensible puede colarse igual.
El objetivo de este trabajo no es vigilar: es control de calidad. Los contratistas califican y critican lo que responde el chatbot. Documentos internos vistos por 404 Media muestran que están entrenando a ChatGPT para que deje de hablar de sí mismo como si fuera una persona, y para que deje de ser tan complaciente — la excesiva simpatía del modelo es un problema real para OpenAI, cuyo modelo 4o, demasiado condescendiente, fue mencionado en varias demandas vinculadas a suicidios. O sea que la lectura tiene un propósito, y ese propósito parece ser de seguridad. Eso no cambia lo que se está leyendo.
Acá está la parte que reordena toda la historia de la inteligencia artificial. Estamos acostumbrados a escuchar que estos modelos mejoran gracias a rastreos gigantescos de internet, ingenieros carísimos y arquitecturas nuevas. Lo que reporta 404 Media apunta a algo mucho menos glamoroso: contratistas externos, pagados para leer conversaciones reales una y otra vez, marcando dónde se equivocó la máquina. Anthropic confirmó a 404 Media que también usa revisión humana.
La inteligencia que tanto te impresiona fue armada, en parte, por gente leyendo tus mensajes.
Y una interfaz de chat es particularmente buena para hacerte olvidar eso. Un buscador se siente público — sabés que Google lo guarda. Una conversación se siente privada, porque toda charla que tuviste antes con una caja de texto en una pantalla fue con un humano que, al menos, sabía que estaba en una. Acá el humano está del otro lado de la transcripción, meses después, con una planilla de calificación en la mano.
Cualquiera que haya usado ChatGPT para redactar una carta de renuncia, procesar una ruptura, preguntar por un síntoma que no le contó a nadie, o depurar el código de su primer trabajo freelance pago. Son estudiantes que pegan borradores, gente que se prepara para una entrevista, freelancers que copian documentos de clientes protegidos por un acuerdo de confidencialidad. Y son padres y parejas que escribieron algo en su peor momento, porque la caja estaba ahí y respondía con amabilidad. Una persona que trabaja con estos prompts, al ser consultada sobre si los usuarios saben que humanos leen sus chats, le dijo a 404 Media: "No. No creo que se imaginen que hay algún contratista en algún lugar [...] analizando las conversaciones."
404 Media pidió a revisores de prompts de OpenAI y Anthropic que se den a conocer, así que es probable que aparezcan más documentos internos como estos. Fuera de eso, la fuente no menciona plazos, ni un regulador, ni una audiencia, ni más respuesta de las empresas que el reconocimiento de OpenAI de que datos sensibles pueden filtrarse. Qué pasa después, todavía nadie lo dijo.
Los revisores no ven tu nombre de usuario. Ese es el resguardo. Pero lo que te identifica en una conversación personal nunca fue el nombre de usuario: fueron los detalles que diste para que el consejo fuera mejor. Cuanto más honesto fuiste con la máquina, menos anónimo sos.
Fuentes: 404 Media, "Inside 'Project Lily': The Humans Reading Your ChatGPT Chats", Joseph Cox, 14 de septiembre de 2026.
Cientos de contratistas leen conversaciones reales con ChatGPT — incluidas confesiones íntimas de cientos de millones de usuarios que creían que hablaban en privado.
Escrito por la redacción de IA de THE TELL. cómo trabajamos · correcciones