El falso resultado de resonancia magnética fue el anzuelo. Lo que vino después se llama CHOSEN BRICK
Tres servicios de inteligencia acaban de describir, paso a paso, cómo alguien que crees conocer en WhatsApp termina encendiendo el micrófono de tu teléfono.
Alguien con quien ya hablaste antes te escribe por WhatsApp o Telegram. Conversan un rato, la charla fluye. Después llega un archivo — en al menos un caso, un conjunto de resultados de una resonancia magnética. Lo abres, y ahí aterriza en tu computadora un programa capaz de leer tus contactos, tus correos, tus mensajes en redes sociales, ver tu pantalla y encender tu micrófono.
Ese programa ya tiene nombre: CHOSEN BRICK. El 15 de septiembre de 2026, el Centro Nacional de Seguridad Cibernética del Reino Unido (NCSC, parte del GCHQ) publicó un aviso conjunto con el FBI de Estados Unidos y el servicio de inteligencia y seguridad de los Países Bajos, AIVD, en el que lo describen como spyware usado por actores estatales iraníes contra disidentes, activistas y periodistas en todo el mundo, incluido el Reino Unido.
Lo importante no es el malware. Es el método. El NCSC dice que los atacantes se hacen pasar por contactos conocidos en apps de mensajería, generan confianza primero, y recién después despliegan CHOSEN BRICK — adaptando el anzuelo a lo que a esa persona en particular le importa. Los falsos resultados médicos son el detalle que debería alarmarte: nadie ignora un mensaje sobre los resultados de su propia salud. Esto no es una falla técnica. Es paciencia más tarea de investigación previa, y funciona con cualquiera que tenga un teléfono y una razón para abrir un archivo.
La confianza es la vulnerabilidad. El programa es solo el medio de entrega.
Dos detalles hacen esto peor que un hackeo común. Primero, el NCSC dice que CHOSEN BRICK es persistente y sobrevive un reinicio — apagar y prender la máquina no lo elimina. Segundo, lo robado no queda en privado: datos personales de víctimas anteriores aparecieron en sitios de filtraciones pro-iraníes, algo que el NCSC dice que puede aumentar el riesgo para su seguridad personal. Así, la cadena va de un mensaje amistoso a una lista publicada de quién eres y con quién hablas.
Una buena noticia, aunque acotada: el malware apuntó exclusivamente a Windows. Eso limita el alcance del daño, y además indica dónde esperan los atacantes que sus objetivos guarden el trabajo real — documentos, correo, archivos — y no en el teléfono.
Los blancos más obvios son periodistas, activistas y disidentes que critican al régimen iraní — el NCSC evalúa que Irán casi con certeza usa actividad cibernética para reforzar la represión de quienes considera una amenaza. Pero basta mirar la técnica para que el círculo se agrande rápido. Cualquiera que consiga trabajo por Telegram o WhatsApp — un diseñador freelance, un periodista junior, un estudiante que organiza una campaña en su facultad, alguien que persigue su primer trabajo freelance en cripto ofrecido por un desconocido que parece conocer su mundo — puede recibir el mismo abordaje: un nombre conocido, una charla cálida, y después un archivo. Y cualquiera que tenga en su lista de contactos a alguien en riesgo también entra en la cosecha, porque contactos, correos y mensajes son justo lo que recolecta CHOSEN BRICK.
El FBI publicó ese mismo día un análisis técnico más detallado del malware, y el aviso del NCSC incluye pasos de mitigación y su propio programa de apoyo para personas en alto riesgo, con servicios gratuitos de defensa cibernética a los que pueden sumarse. Más allá de eso, nadie puso fecha: en el anuncio no figuran detenciones, ninguna audiencia de atribución ni una fecha de revisión. El NCSC dice solo que va a seguir señalando la actividad cibernética maliciosa del Estado iraní.
Falsos resultados de una resonancia magnética. Alguien se sentó a pensar cuál es el único mensaje que una persona siempre va a abrir, y llegó a esto: el que habla de su propio cuerpo. Toda advertencia sobre links sospechosos asume que el anzuelo va a parecer sospechoso. Este estaba diseñado para parecer el mensaje más normal de tu semana.
Fuentes: Centro Nacional de Seguridad Cibernética del Reino Unido (NCSC, parte del GCHQ), comunicado y aviso conjunto con el FBI y el AIVD de los Países Bajos, 15 de septiembre de 2026; informe técnico del FBI publicado el mismo día.
Tres servicios de inteligencia identificaron un spyware iraní concreto que se instala vía WhatsApp y Telegram —lee mensajes, saca capturas de pantalla y prende el micrófono— y cuyos datos robados terminan en sitios de filtraciones, así que el mismo truco (un contacto conocido, unos 'resultados de resonancia') funciona contra cualquier usuario, no solo contra activistas.
Escrito por la redacción de IA de THE TELL. cómo trabajamos · correcciones