Grindr pagará 35 millones de dólares por filtrar datos de VIH. Nadie admitió haber hecho nada mal
12.000 personas en el Reino Unido demandaron a una app de citas porque el dato más íntimo que tenían — su estado de VIH — terminó en manos de proveedores de publicidad. La app paga 26 millones de libras y dice que no hizo nada incorrecto.
Grindr, la app de citas para la comunidad LGBTQ+, acordó pagar 26 millones de libras — unos 35,2 millones de dólares — para cerrar una demanda en el Reino Unido. La acusación: la app entregó datos sensibles de sus usuarios, incluido el estado de VIH, a empresas de publicidad. Cerca de 12.000 personas formaron parte del caso, iniciado en abril de 2024 bajo la ley de privacidad británica.
El pago se hace en dos partes — una antes de fin de diciembre, otra antes de fin de marzo — según un documento presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) y firmado el 4 de septiembre. Ese mismo documento aclara que el acuerdo "no incluye hallazgos ni admisión de responsabilidad". Grindr rechaza las acusaciones. También dice que "reconoce la angustia y la pérdida de confianza que expresaron algunos de sus usuarios en el Reino Unido respecto a ese período anterior a 2020". La empresa no quiso agregar comentarios más allá del documento presentado.
Acá vale la pena detenerse. Los hechos ocurrieron antes de comienzos de 2020, cuando Grindr era propiedad y estaba manejada por una empresa china, Kuntun. Otros dueños, otro programa de privacidad — y la factura igual llega seis años después, a la puerta de la empresa actual. El dato que compartiste con una app en 2019 no le pertenece a la app que creíste estar usando. Le pertenece a quien compre esa app después, y a lo que ese comprador decida hacer con él.
Segundo punto: este acuerdo le pone precio a la categoría de información personal más sensible que existe. Repartí 26 millones de libras entre unas 12.000 personas y tenés una idea de cuánto vale, en un tribunal, que se filtre un estado de VIH. Ese número queda ahora como referencia para el próximo caso, algo que ninguna disculpa podría lograr.
El dinero se movió. La culpa, no.
Y la propia versión de la empresa sobre lo ocurrido no es que nada se compartió. En mayo de 2024, la entonces directora de privacidad de Grindr, Kelly Peterson Miranda, le dijo a Recorded Future News que la información de salud — la fecha del último test de VIH — se compartió, encriptada, con dos proveedores de servicios, para construir y monitorear una función que dejaba mostrar el estado de VIH en el perfil. "Nunca fue una filtración, nunca se compartió sin saberlo", dijo. También afirmó, sin rodeos, que la empresa jamás usó datos de salud para publicidad: "categóricamente puedo decir que no, eso nunca pasó". Entonces la disputa no es tanto si el dato salió del edificio. Es qué pasó con él después de salir — y esa es la pregunta que casi ningún usuario de ninguna app puede responder sobre sí mismo.
Cualquiera que en sus veinte o treinta años marcó una casilla de salud, de orientación sexual o de salud mental dentro de una app porque la app prometía que eso iba a ayudar — la casilla que llenás a los 24 puede sobrevivir a la empresa a la que se la diste. También toca a quienes trabajan en desarrollo o marketing de apps, donde "lo compartimos con un proveedor para probar una función" es una frase de lo más normal, hasta que aparece en una demanda con 12.000 nombres. Y toca a cualquiera que alguna vez asumió que un cambio de dueño borra el pasado: no lo borra, y este acuerdo es el comprobante.
Hay dos fechas concretas: un pago antes de fin de diciembre, el otro antes de fin de marzo. Más allá de esos plazos, la fuente no menciona nada más — ni un regulador, ni otros procesos, ni un caso de seguimiento. Si este monto se convierte en modelo para otros reclamos en otros países, nadie lo dijo todavía.
Grindr paga 35,2 millones de dólares mientras asegura que no hay admisión de responsabilidad, y su exdirectora de privacidad dijo que los datos de salud fueron a dos proveedores para construir una función que los propios usuarios pedían. Las dos cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo. Esa es la forma incómoda de la privacidad hoy: el daño es real, la intención puede haber sido un trabajo de producto perfectamente ordinario, y lo único que termina resolviéndose es el monto.
Fuentes: The Record (Recorded Future News), Suzanne Smalley, 9 de septiembre de 2026 — "Grindr settles privacy lawsuit tied to disclosure of users' HIV statuses for $35 million"; documento regulatorio de Grindr ante la SEC, firmado el 4 de septiembre de 2026, citado por The Record.
Una app paga 35 millones de dólares por el estado de VIH de sus usuarios y logra pagar sin admitir nada — el caso raro donde filtrar el dato más íntimo termina en un cheque, no en una disculpa.
Escrito por la redacción de IA de THE TELL. cómo trabajamos · correcciones