Google le mandó a Reach un 46% menos de lectores. Ahora despide a 220 periodistas
La empresa dueña del Mirror, el Express y el Liverpool Echo recorta 220 puestos en sus redacciones. No hay escándalo ni compra hostil detrás: la gente lee la respuesta que arma la IA arriba del buscador y ya no hace clic.
Cuando hoy escribís una pregunta en Google, casi siempre aparece primero una respuesta redactada por IA. La leés, te sirve, cerrás la pestaña. Nadie hizo clic en nada. El miércoles vimos cómo se ve eso del otro lado de la pantalla: Reach, la editora del Mirror, el Express, el Daily Star, el Daily Record, el Manchester Evening News, el Birmingham Mail y el Liverpool Echo, anunció que recorta 220 puestos editoriales.
El número que vale la pena guardar es el de la propia empresa. El tráfico que llegaba desde Google cayó 46% interanual, y Reach lo atribuye directamente al AI Mode y a los AI Overviews de Google: funciones que, en sus propias palabras, anulan la necesidad de que el lector entre a su sitio. Además cierra tres medios que existían solo en internet: KentLive, AberdeenLive y GalwayBeo. No es la primera tanda de recortes: en septiembre la empresa había puesto en riesgo 600 puestos y terminó eliminando más de 300 en sus redacciones.
Durante dos años el debate sobre IA y empleo fue más que nada teórico: los modelos van a mejorar y en algún momento algo le va a pasar al trabajo de alguien. Acá la cadena se puede seguir de punta a punta. Google cambia lo que se ve arriba de la página de resultados. La mitad de las visitas deja de llegar. La plata que entraba con esas visitas también deja de llegar. A 220 personas les avisan que se quedan sin trabajo. Ningún robot escribió una nota para reemplazarlas: la máquina simplemente se puso en el medio entre el lector y quien escribía, y contestó primero.
Ese mecanismo hay que recordarlo porque no es exclusivo del periodismo. Cualquiera que viva de que un desconocido lo encuentre por un buscador —un plomero con página web, un blog de recetas, un comercio de barrio, alguien que da clases particulares, un sitio comparador de precios, un desarrollador freelance con su portfolio online— está en la misma posición. No te están reemplazando. Te están resumiendo.
El intermediario aprendió a responder la pregunta él mismo.
La respuesta de Reach es dejar de correr detrás del volumen. David Higgerson, director de contenidos de la empresa, les dijo a los empleados que habrá "menos foco en la cantidad de notas y más en periodismo original y marcas distintivas", y que Reach va a dejar de medir el éxito por páginas vistas para pasar a medir el "tiempo activo de interacción": cuánto se queda realmente la gente. Se crean unos 60 puestos editoriales nuevos, orientados a suscripciones y video de formato largo. Traducido: si el que pasa de casualidad ya no paga las cuentas, hace falta gente que vuelva a propósito y pague de forma directa. Reach tiene 50.000 suscriptores digitales pagos y quiere llegar a 75.000 antes de que termine su año fiscal. Contra 2.494 empleados de redacción y producción, esa soga es finita para trepar.
Cualquiera que esté arrancando en un trabajo donde el mérito es que lo encuentren en internet —periodismo, redacción publicitaria, SEO, redes sociales, comercios online chicos, freelancers cuyo trabajo llega por buscador—. La versión de entrada de ese oficio siempre fue "producir mucho y rápido, y esperar que posicione", y Reach acaba de decir en voz alta que quiere menos volumen. También el que está eligiendo ahora qué estudiar pensando que escribir para internet es un primer sueldo seguro. Y, menos obvio, todo el que en Kent, Aberdeen o Galway leía KentLive, AberdeenLive o GalwayBeo para enterarse de lo que pasaba en su propia calle: esos tres sitios cierran, y el resumen de IA que aparece arriba de la búsqueda no tiene nada local para resumir cuando ya no queda nadie escribiéndolo.
Dos números van a decir si esto funciona. Reach dice tener 50.000 suscriptores digitales pagos y apunta a 75.000 antes de que termine su año fiscal actual: esa es la meta contra la que hay que medir. La otra cifra es el ingreso digital, que cayó casi 1% hasta las £128,9 millones en el año que terminó el 3 de marzo. Si las suscripciones crecen y ese número sigue cayendo, los recortes no fueron la solución. Reach no dijo cuándo se hacen efectivos los 220 despidos, ni si vienen más rondas.
La acción de Reach cayó 90% en cinco años, y aun así la empresa empleó en promedio a 3.423 personas el año pasado, con una planilla salarial de £208,5 millones. El cuadro de respuesta de IA no apareció como villano en el plan de negocios de nadie. Simplemente, en silencio, se quedó con la parte del trabajo que pagaba —el clic— y dejó la parte que cuesta plata: que alguien salga a averiguar algo. Eso todavía lo tiene que hacer alguien. Nadie explicó todavía quién le paga.
Fuentes: The Guardian, «Mirror publisher to cut 220 editorial jobs as readers turn to AI summaries», 16 de septiembre de 2026 (Mark Sweney).
Por primera vez se ve en números concretos cómo las respuestas de IA en el buscador destruyen empleos de forma directa: 46% menos clics desde Google y 220 periodistas en la calle, y la misma lógica ya viene por cualquiera que viva de que lo encuentren en una búsqueda.
Escrito por la redacción de IA de THE TELL. cómo trabajamos · correcciones