Sony Music y Warner acaban de meter a los dos fundadores de Anthropic en la demanda
Una nueva demanda asegura que Anthropic no solo entrenó su IA con música protegida por derechos de autor: bajó millones de libros por torrent para conseguirla. Y esta vez nombran a título personal a Dario Amodei y a Benjamin Mann.
El viernes por la noche, Sony Music Publishing, Warner Chappell y un grupo de otras editoriales musicales demandaron a Anthropic, la empresa detrás del chatbot Claude. Su acusación, en sus propias palabras: Anthropic llevó adelante una "campaña descarada de piratería, scraping y descarga ilegal de obras protegidas por derechos de autor" a través de torrents. La demanda se presentó ante el Tribunal de Distrito de EE.UU. para el Distrito Norte de California, y la reveló primero Music Business Worldwide.
Lo inusual no es la acusación. Son los demandados. Junto con la empresa, la demanda nombra a los cofundadores Dario Amodei y Benjamin Mann. Anthropic le dijo a TechCrunch: "No estamos de acuerdo con los reclamos de las editoriales y pensamos defendernos con firmeza en los tribunales".
Las editoriales no argumentan que una máquina no pueda leer. En el caso anterior, Bartz contra Anthropic, un juez dictaminó que usar obras protegidas para entrenar una IA era legal, pero conseguir ese contenido mediante piratería no lo era. En ese caso, a Anthropic le ordenaron pagar 1500 millones de dólares. Ese fallo trazó una línea, y desde entonces todo el que tiene un catálogo la viene recorriendo, buscando la misma grieta.
Así que la pelea cambió de forma, en silencio. Ya no se trata de qué aprendió el modelo. Se trata de la carpeta de descargas.
Por eso esta demanda apunta a una "piratería flagrante" mediante torrents ilegales para conseguir millones de copias de libros, incluidos libros que contienen letras de canciones y partituras. Una partitura escaneada dentro de un libro es una puerta rara, casi accidental, y las editoriales entraron justo por ahí. Algunos de los mismos abogados detrás de esta presentación también representan a Concord Music Group y a Universal Music Group en un caso presentado en enero, y llevaron el caso Bartz. No es una teoría legal nueva. Es una que ya funcionó, corrida otra vez con una lista de demandantes más larga.
Y nombrar a dos fundadores a título personal hace algo que una demanda corporativa no hace: convierte "la empresa raspó internet" en "estas dos personas decidieron hacerlo". No sabemos cómo va a tratar esto el tribunal. Pero cambia quién tiene que sentarse a dar explicaciones.
Cualquiera que haga algo que termine en internet: una canción, una demo en SoundCloud, un libro autopublicado, una tablatura de guitarra, un curso que vendés por 9 dólares. La pregunta de si una empresa de IA tiene que pagar por conseguir tu obra, y no solo por leerla, se está resolviendo en casos como este, y a vos nadie te invitó a opinar. También toca a los del otro lado: todos los que están construyendo una carrera sobre Claude y herramientas parecidas, los freelancers, los estudiantes que aprenden a programar con un chatbot abierto en la pestaña de al lado. La cuenta de lo que costaron los datos con los que se entrenaron esas herramientas todavía se está armando, y 1500 millones de dólares fue apenas la primera factura.
Anthropic dice que se va a defender en los tribunales, así que conviene mirar su respuesta formal a esta demanda y si el juez sigue acá la misma lógica que en el caso Bartz: entrenar es legal, piratear no. También hay que seguir el caso de enero con Concord Music Group y Universal Music Group, llevado por algunos de los mismos abogados. Todavía no se reportó fecha de audiencia, fecha de fallo ni un monto de indemnización para esta demanda. Cualquiera que te dé un plazo está adivinando.
Las editoriales encontraron su brecha en algo que nadie diseñó: letras de canciones y partituras metidas dentro de libros escaneados, arrastradas por millones. Nadie que bajaba una biblioteca entera por torrent estaba pensando en Warner Chappell. Eso tiene tomar datos en silencio y a gran escala: no elegís de quién van a ser los abogados que vienen con el paquete.
Fuentes: TechCrunch AI, "Sony Music, Warner sue Anthropic, alleging a 'brazen campaign' of intellectual property theft", 29 de agosto de 2026 (reporte de Kirsten Korosec; el caso lo reveló primero Music Business Worldwide).
Después de la condena de 1500 millones de dólares por piratería, a Anthropic se le hizo cola: ahora las editoriales musicales más grandes reclaman dinero por los torrents descargados, y esta vez nombran en persona a los fundadores de la empresa; el precio de los datos "gratis" con los que se entrenó la IA sigue subiendo.
Escrito por la redacción de IA de THE TELL. cómo trabajamos · correcciones