Tesla subió pasajeros a un auto sin volante. Horas después, el gobierno abrió una investigación
El Cybercab empezó a recoger pasajeros en Austin el 4 de septiembre. Esa misma noche, los reguladores de Estados Unidos ya se preguntaban si el auto tenía permiso para circular.
El Cybercab de Tesla es un dos plazas sin volante y sin pedales de freno. La noche del 4 de septiembre empezó a recoger a miembros del público en Austin, Texas — gente común, no empleados de la empresa. Horas antes, cientos de fans habían sido invitados al centro de la ciudad para subirse.
Y ese mismo día, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) abrió una investigación para determinar si el auto cumple siquiera con las normas federales de seguridad. No se trata de si tuvo un choque. Se trata de si alguna vez fue legal construirlo así.
Acá está la parte que convierte esto en algo más que una noticia de autos. Las normas viales de Estados Unidos todavía exigen cosas como pedales de freno, limpiaparabrisas y espejos retrovisores. La NHTSA está en pleno proceso de reescribir ocho de esas normas, precisamente porque un auto sin conductor no las necesita. Pero la reescritura no terminó, y hasta que termine, las normas viejas siguen siendo la ley. Por eso se les pidió a las empresas que fabrican robotaxis con formas poco convencionales que pidieran una excepción antes de llevar pasajeros.
Zoox, propiedad de Amazon, hizo exactamente eso. Sus vehículos tampoco tienen volante ni controles manuales, y esta empresa consiguió la primera excepción de este tipo en el verano boreal, con un tope de 2.500 vehículos para el año. Tesla tomó el otro camino: dice que no necesita ninguna excepción, porque sus autos ya cumplen con todas las normas existentes.
La investigación, presentada como una Audit Query (consulta de auditoría), apunta justo a esa frase. Los reguladores quieren ver los datos y el proceso detrás de la decisión de Tesla de que todo estaba en regla.
Ann Carlson, que dirigió la NHTSA de forma interina y ahora enseña derecho ambiental en la UCLA, lo lee sin rodeos: la agencia está "súper frustrada con Tesla". El caso de Zoox, dice, dejó clara la expectativa. "Que Tesla les dé una bofetada e ignore eso — es alucinante." El administrador de la NHTSA, Jonathan Morrison, lo dijo con más cuidado: la agencia "apoya totalmente el desarrollo y despliegue seguro de vehículos autónomos. Pero como regulador federal, tenemos que asegurarnos de que se cumplan todas nuestras leyes".
Cualquiera que alguna vez haya pensado en manejar para ganarse unos pesos —el turno de viajes compartidos entre trabajo y trabajo, o el reparto que paga la factura del celular. Elon Musk dijo que Tesla ya no debería verse como una fabricante de autos sino como una empresa de robótica y vehículos autónomos, y planea desplegar estos autos por millones cada año. Por ahora, una base de datos estatal muestra 45 unidades en la flota de Tesla en Texas. También afecta a cualquiera que simplemente se suba a uno: la red Robotaxi ya funciona en varias ciudades de Texas y Florida, y la pregunta de si el auto cumple las normas de seguridad se está haciendo después de que los pasajeros ya están adentro, no antes.
Hay que seguir la Audit Query. La NHTSA puede exigirle a una fabricante que modifique su vehículo o su proceso, y puede aplicar sanciones, incluidas multas civiles —Volvo Group North America pagó 130 millones de dólares en 2023 tras una investigación sobre su proceso de retiros de vehículos, y aceptó tres años de supervisión por parte de un auditor externo. Lo otro para vigilar es la reescritura de esas ocho normas. No se dio ningún plazo para ninguna de las dos cosas. Tesla no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
Zoox pidió permiso y le dieron un techo: 2.500 vehículos este año. Tesla no pidió nada, y habla en millones. Si la auditoría no encuentra nada irregular, la lección que aprenderá cualquier empresa futura es que pedir permiso fue la opción cara.
Fuentes: WIRED, «Tesla's Cybercab Officially Launches Today. It's Already Under Investigation», 4 de septiembre de 2026 (actualizado 3:55 pm ET), reportaje de Aarian Marshall; declaración del administrador de la NHTSA, Jonathan Morrison; comentarios de la ex administradora interina de la NHTSA, Ann Carlson.
El mismo día en que Tesla subió a sus primeros pasajeros a un auto sin volante ni pedales, el gobierno federal abrió una investigación para saber si tenía siquiera derecho a hacerlo sin el permiso que su competidora Zoox sí tramitó.
Escrito por la redacción de IA de THE TELL. cómo trabajamos · correcciones