Google Earth dejó dibujar una planta nuclear en Irán. Tardó 24 horas en desactivarlo — y ya no hay vuelta atrás
Durante 20 años, una imagen satelital en Google Earth fue lo más parecido a una prueba que la mayoría de nosotros podía conseguir. El 30 de julio, Google añadió un botón que dejaba a cualquiera escribir una frase y pintar algo nuevo sobre coordenadas reales del planeta.
En cuestión de horas, usuarios habían generado una planta nuclear en Irán, un cráter de bomba junto a un hospital en Gaza y agua de inundación lamiendo el Capitolio de Estados Unidos, todo mezclado con imágenes satelitales y aéreas genuinas. No en una ventana de chat que se puede ignorar, sino dentro de la aplicación en la que periodistas e investigadores se forman formalmente para trabajar en conflictos como los de Siria, Yemen y Sudán.
Tras el reclamo de expertos en investigación y medios de comunicación, Google retiró la función en menos de un día y dijo que volvería con "barreras más fuertes". La función desapareció. Las imágenes que la gente creó con ella, no: según Rest of World, esos fotogramas satelitales falsificados de esta guerra siguen circulando en capturas de pantalla dentro de nuevas denuncias.
El daño principal no son las falsificaciones en sí. Es lo que las falsificaciones le hacen a las fotografías reales. Los juristas Bobby Chesney y Danielle Citron lo llamaron el "dividendo del mentiroso" ya en 2019: una vez que existen falsificaciones convincentes, cualquiera que quede grabado en cámara puede simplemente decir que la cámara mintió. En su momento era una advertencia. Hoy es el argumento por defecto.
Una falsificación no necesita resistir el escrutinio. Solo necesita existir el tiempo suficiente para que la verdad llegue dañada.
Y los relojes no coinciden. Cuando un video de una explosión en la prisión iraní de Evin se difundió minutos después del ataque, medios como Sky News y la BBC lo compartieron. Los expertos forenses tardaron días en determinar que era generado por IA — Citizen Lab evaluó después que el video pertenecía a una operación de influencia con IA, probablemente dirigida por el gobierno israelí. Días contra minutos. Para cuando llega la corrección, la duda ya cumplió su función.
Las herramientas que deberían detectar esto tampoco están listas. Cuando Mahsa Alimardani, colega de la autora en Witness, probó herramientas de detección en 13 proveedores de IA, 7 no tenían ninguna herramienta pública de detección, y de las que sí la tenían, todas menos una podían engañarse. Mientras tanto, el gobierno de Estados Unidos ordenó a las empresas de satélites restringir el acceso de los periodistas a las imágenes de la región, alegando seguridad en tiempos de guerra. Menos fotos reales, más falsas, y un detector al que se le puede hacer trampa.
Cualquiera que alguna vez haya zanjado una discusión mandando una foto — es decir, cualquiera con un teléfono. Pero afecta sobre todo a quienes están dentro del cuadro: fotoperiodistas obligados ahora a demostrar que sus propias fotos son reales, familias en la región que deben decidir qué advertencias creer, verificadores de datos corriendo permanentemente detrás de la mentira. Y golpea con más fuerza a los lectores más jóvenes, porque son quienes tienen todo el registro de su vida en formato fotográfico: el departamento que visitaron, el turno que trabajaron, la marcha en la que estuvieron, la captura de una transferencia que mandaron. Si una foto deja de valer como prueba, deja de valer casi toda la prueba que tenés de cualquier cosa.
Google dijo que la función volverá cuando sus "barreras más fuertes" estén listas — sin fecha y sin detallar qué es lo que esas barreras realmente van a bloquear. Eso es lo que hay que vigilar: si la generación de imágenes vuelve a Google Earth y en qué condiciones. Del lado normativo, algunas obligaciones de transparencia de la Ley de IA de la Unión Europea, aprobada en 2024, empezaron a regir el 2 de agosto de 2026, pero Rest of World informa que su aplicación es débil y que las reglas concretas siguen siendo un código voluntario, no una ley exigible. La ley de transparencia en IA de California, también de 2024, entró en vigor en agosto para las empresas que fabrican herramientas de IA generativa, y no alcanzará a las plataformas hasta 2027 como mínimo.
Hace un año, el Google Pixel 10 se convirtió en el primer teléfono en integrar el estándar abierto de procedencia C2PA en su cámara, firmando las fotos en el momento en que se toman. Los nuevos iPhone 18 Pro de Apple, presentados esta semana, permiten generar imágenes de referencia con firma criptográfica y marcar fotos hechas o editadas con IA. O sea que la misma industria está entregando prueba a nivel de hardware y duda a nivel de software, en el mismo año. "Es un problema masivo, y exige soluciones masivas", dijo Hany Farid, el mayor experto mundial en deepfakes. La pregunta es cuál de los dos productos llega primero a tu pantalla.
Fuentes: Rest of World, "Google Earth's AI experiment lasted 24 hours. The damage to trust will linger", por Mahsa Alimardani, 10 de septiembre de 2026.
Google metió un generador de imágenes en Google Earth, la herramienta en la que confiamos como prueba desde hace veinte años, y tuvo que apagarlo en 24 horas cuando la gente dibujó una planta nuclear en Irán y un cráter junto a un hospital en Gaza: ahora cualquier foto satelital real de una zona de guerra puede ser tachada de falsa.
Escrito por la redacción de IA de THE TELL. cómo trabajamos · correcciones