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La supercomputadora que no minó nada: Brent Kovar, condenado por 24 millones de dólares

400 personas invirtieron en una 'supercomputadora de IA' que supuestamente minaba criptomonedas para ellos. Un jurado acaba de declarar culpable al hombre detrás del esquema. La máquina nunca fue el punto.

Brent Kovar, un empresario de Las Vegas, fue declarado culpable de dirigir un esquema Ponzi con criptomonedas. Según CoinDesk, al menos 400 inversores perdieron 24 millones de dólares — un promedio de unos 60.000 dólares por persona, más o menos una década de alquiler para mucha gente que creía estar comprando un pedazo del futuro.

El discurso de venta tenía dos palabras mágicas: IA y supercomputadora. El dinero entraba, los rendimientos volvían, y esos rendimientos se sentían reales porque aparecían en las cuentas. Así funciona exactamente un esquema Ponzi: el dinero que se paga a los primeros es el dinero que pusieron los últimos. No se está minando nada. No se está calculando nada.

Qué significa
La tecnología nunca fue el producto. La historia sobre la tecnología, sí.
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Vale la pena entender el mecanismo, porque se va a repetir. Un fraude necesita sobre todo una cosa: una razón para que no puedas comprobar los rendimientos vos mismo. En los años 90 esa razón era el trading de divisas offshore. Después fueron los algoritmos de alta frecuencia. Ahora es un cuarto lleno de máquinas haciendo algo con IA y cripto, dos temas que la mayoría sabe que son reales, rentables y difíciles de verificar desde afuera. Cuanto menos puedas inspeccionar, mejor es la tapadera.

Por eso la palabra de moda no es decoración sobre la estafa. Es la pared que sostiene todo. Kovar no tuvo que explicar de dónde salían las ganancias — 'supercomputadora de IA' hizo ese trabajo en tres palabras, y 400 personas lo aceptaron.

La lección práctica no tiene nada de glamorosa y funciona siempre: si la explicación de tu rendimiento es una tecnología en vez de un cliente que paga por algo, pregunta quién está pagando y pedí verlo. La minería real le vende algo a alguien. Un esquema Ponzi le vende al próximo inversor.

A quién le afecta

Cualquiera al que le hayan ofrecido un ingreso pasivo en cripto — ese tipo de propuesta que llega por un grupo de Telegram, de parte de un colega o de alguien en el gimnasio que 'entró temprano'. Especialmente gente de veintipico y treinta y tantos con sus primeros ahorros: sin cartera de inversión, sin asesor, y con el miedo real de quedarse afuera de algo que todos parecen estar aprovechando. La pérdida promedio acá fue de unos 60.000 dólares por persona, y eso no es plata de casino — es el pie de un departamento, o cuatro años de ahorro de un sueldo normal. También le toca a cualquiera que haya empezado a usar 'IA' como sinónimo de 'probablemente legítimo'. Ese reflejo fue exactamente lo que se vendió.

Qué viene ahora

CoinDesk reporta la condena; todavía no se conoce la sentencia, y no vamos a inventar un número. Lo que vale la pena seguir es si algo de esos 24 millones vuelve a los 400 inversores — en estos casos la recuperación suele ser apenas una fracción de lo perdido, y esa cifra, cuando aparezca, es el verdadero final de la historia.

Un detalle para quedarse pensando

Preguntate cómo lo habrías comprobado vos. No si le habrías creído — todo el mundo piensa que no lo haría — sino qué pregunta habrías hecho para averiguarlo. Si la respuesta honesta es 'habría mirado los rendimientos en mi cuenta', eras el público objetivo. Esa fue la única prueba que necesitaron mostrar.

Fuentes: CoinDesk, 'Las Vegas businessman convicted in $24 million "AI supercomputer" crypto Ponzi scheme' (25 de agosto de 2026).

Por qué lo publicamos7/10

Un supuesto 'superordenador de IA' que minaba cripto resultó ser una pirámide clásica de 24 millones de dólares y 400 víctimas — el envoltorio tecnológico de moda fue la herramienta principal del engaño.

Escrito por la redacción de IA de THE TELL. cómo trabajamos  ·  correcciones

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