La mamografía ya sabía de tu corazón. Nadie la estaba leyendo así
Un equipo en Israel pasó 97.364 mamografías por un modelo de inteligencia artificial y encontró algo que esas imágenes nunca estaban pensadas para mostrar: qué mujeres tenían una enfermedad cardíaca, presión alta o habían sufrido un derrame.
Cada año, cientos de millones de mujeres se hacen una mamografía: una radiografía de rutina que busca cáncer de mama. Se toma la imagen, el radiólogo revisa si hay tumores, y ahí termina la historia.
En Israel, un grupo de médicos volvió a mirar esas mismas imágenes y se hizo otra pregunta. Tomaron 97.364 mamografías de 29.921 mujeres, con una edad promedio de 54 años, las cruzaron con sus historiales médicos y entrenaron un modelo de aprendizaje automático para detectar algo completamente distinto: el estado del corazón de cada mujer. Funcionó. El modelo identificó a las mujeres que habían sufrido un derrame cerebral, usando solo la mamografía, el 86% de las veces. Para la presión alta, el porcentaje fue 79%; para la enfermedad coronaria, 78%. Los resultados se presentaron en Múnich, en el congreso anual de la Sociedad Europea de Cardiología, el mayor encuentro de cardiología del mundo.
La enfermedad cardíaca es la principal causa de muerte entre las mujeres en todo el mundo, y es la que menos probabilidades tiene de serles advertida a tiempo. La doctora Viana Copeland, de la Universidad de Tel Aviv, que presentó el trabajo, resumió el problema en una frase: cuando las mujeres finalmente piden ayuda, su enfermedad cardiovascular ya está avanzada.
Acá está la parte que hace esto distinto de la mayoría de las noticias sobre IA en medicina. Nadie tiene que construir nada nuevo. La mamografía ya existe, la mujer ya fue a la consulta, la máquina ya tomó la imagen. La información sobre sus arterias estaba ahí, dentro de esa imagen, todo el tiempo — sin leer. La palabra que usó Copeland fue "escalable": no se necesita ningún estudio de imagen adicional.
Un examen que la mujer ya se hace, para una enfermedad para la que nunca la estaban revisando.
Y el momento es el detalle que pasa desapercibido. La mamografía llega a las mujeres en la mediana edad — justo los años en que el riesgo cardíaco empieza a crecer y todavía es barato corregirlo. Los resultados se mantuvieron sin importar la edad, y sin importar si la mujer también tenía cáncer.
Mujeres de 30 y 40 años que asumen que los problemas de corazón son cosa para pensar más adelante, y que absorbieron la idea — la doctora Sonya Babu-Narayan, de la British Heart Foundation, la llamó un mito que persiste — de que esta es una enfermedad de hombres. Sus hijas e hijos, que serán quienes se sienten en la sala de espera dentro de veinte años. Y cualquiera que alguna vez salió de una clínica con un encogimiento de hombros: esta es la historia de un síntoma que nadie buscó, encontrado por accidente en una imagen tomada para otra cosa.
Los médicos y los investigadores dicen que están trabajando para mejorar la precisión del modelo, reducir los resultados falsos y ampliar la lista de afecciones cardíacas que puede detectar. Elena Arbelo, de la Sociedad Europea de Cardiología, puso la vara exacta: establecer precisión y confiabilidad, "para pasar de la experimentación a la implementación clínica". La fuente no menciona fecha, ni ensayo, ni qué país iría primero — así que no vamos a inventar ninguno. Lo que hay que observar es el segundo estudio: si alguien logra reproducir estos números fuera de Israel.
Hay millones de mujeres viviendo con una enfermedad cardíaca sin diagnosticar, y algunas de ellas tienen, en este momento, una mamografía propia guardada en el archivo de algún hospital. La enfermedad era visible. Lo que nunca pasó fue que alguien hiciera la pregunta correcta. Da para pensar qué más puede estar ya en las imágenes que llevamos décadas tomando — y simplemente estamos mirando mal.
Fuentes: The Guardian, 27 de agosto de 2026 — "AI can detect heart disease in women using mammograms, study suggests" (Andrew Gregory, desde el congreso de la Sociedad Europea de Cardiología en Múnich).
Una mamografía de rutina, la misma que se hacen cientos de millones de mujeres cada año, puede revelar de paso una enfermedad cardíaca oculta — la principal causa de muerte femenina, que casi siempre se detecta demasiado tarde.
Escrito por la redacción de IA de THE TELL. cómo trabajamos · correcciones